antillana del ar: olegiata de ta uliana

La historia de Santillana del Mar es inseparable de la de su Colegiata. La poca documentación conservada nos impide ser muy precisos en cuanto a sus orígenes que, como en otros muchos casos de fundaciones montañesas, podemos retrotraer a finales del siglo VIII o principios del IX, cuando los reyes astures iniciaron su política de repoblación con la construcción de pequeños monasterios. La primera referencia documental segura aparece en su Cartulario o Libro de Regla y data del año 943, fecha en la que el monasterio ejercía ya algún dominio en la comarca por lo que su fundación debió de ser algo anterior. Se ignora si fue dúplice en sus primeras décadas de existencia, pero a partir de 980, cuando es nombrado abad Indulfo, es solo masculino. Favorecido siempre por los condes castellanos primero y la monarquía después, su influencia en la primera mitad del siglo XI fue grande y no cesó de ampliar su patrimonio ya fuera debido a generosas donaciones o compras que se intensificaron en la siguiente centuria. Su transformación en Colegiata, según Escagedo, se hizo paulatinamente durante los siglos XI y XII. En 1197 el cabildo colegial ya está completamente constituido. Esta época de máximo esplendor coincide con el momento en que sobre la antigua edificación mozárabe del siglo X se construye la actual iglesia, que pudo levantarse entre las dos últimas décadas del siglo XI y las dos primeras del XII. El claustro, que se empezó a construir por su ala sur, es de finales del XII y principios del XIII. La Colegiata se suprimió el 1 de octubre de 1852. En 1899, cuando afortunadamente la actitud hacia nuestro patrimonio artístico y eclesiástico era ya del todo distinta, la real orden de 12 de marzo la declaró Monumento Histórico Artístico, el primero de la comunidad cántabra en recibir tal distinción.

CABECERA. CLAUSTRO. EXTERIOR. PORTADAS.
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