El templo dispone de dos portadas, pero solo la portada sur (foto 1) permite el acceso al interior. Se compone de tres arquivoltas de medio punto molduradas con finos baquetones que se prolongan en las jambas hasta las basas (enlaces 1 a 4 y 9 y 11) ya de marcado carácter gótico. La única decoración reseñable es la de la chambrana, consistente en rosetas octopétalas con botón central (enlaces 5 a 8). Un rudimentario reloj de sol se sitúa por encima de la imposta del lado derecho de la portada (enlace 10).
Aunque ocupando posición secundaria en el templo, quizás sea más interesante desde el punto de vista del románico la portada del hastial de poniente (foto 2) mucho más pura de líneas que la anterior. Sorprende su posición algo descentrada del eje de la nave pero quizás sea debido a que la actual no fuera su ubicación original y que hubiese sido trasladada de la fachada norte al hastial de poniente en el siglo XVII. Sea de todo ello lo que fuere, lo indudable es que responde a los cánones del románico mucho más fielmente que la puerta meridional.

Se compone de tres arquivoltas de medio punto, las dos exteriores apean sobre columnas acodilladas con capiteles esculpidos y la interior directamente sobre las jambas. La chambrana se decora con flores de ocho pétalos siguiendo el modelo de la portada de mediodía. Todos los capiteles llevan decoración vegetal (enlaces 3 a 5 y 9 a 11).
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