Vistos ya los canes que sostienen el tejaroz del ábside, los que nos quedan por describir son los que sostienen el alero del tejado de la nave, tanto en su fachada meridional (la de la foto inferior) como en la fachada septentrional (foto 2). Como podéis observar en la imagen, los canecillos de la fachada sur han sido sustituidos en su mayor parte por otros modernos que se decoran todos con el mismo motivo: una bola sobre caveto simple, que ampliamos en el enlace 16 de la foto 2.
De los originales solo se conservan cinco que, por otro lado, pertenecieron en su día a la fachada norte pero quedaron ocultos por la construcción de la torre del siglo XVI, siendo trasladados a su lugar actual en la restauración de 1977. Todos llevan cabezas humanas salvo uno que presenta un corderillo (enlace 4).

Los canes del muro norte repiten los motivos ya vistos en los cinco del muro sur que, insistimos, formaban parte de esta fachada y se situaban en el extremo oriental del alero, el que hoy en día queda ocupado por la torre (a la derecha de la imagen superior). Siete de ellos llevan cabezas humanas (enlaces 2 a 7, 10, 12, 13 y 15), otros cuatro se decoran con aves de rapiña (enlaces 1, 8, 11 y 14) y otro, con la cabeza bastante deteriorada, con la representación de un carnero (enlace 9).
|