Los tres tramos de la nave (foto 8) se cubren con bóveda de cañón apuntada soportada por dos arcos fajones doblados también apuntados. El primer arco, el que separa el primer tramo de la nave, el del arco triunfal, y el segundo en que se abre la portada, apoya sobre haces de tres semicolumnas (la central más ancha que las laterales) que acaban en capiteles de decoración vegetal (enlaces 1 a 6). La mano que los realizó no es tan diestra como la del maestro que decoró la cabecera y el arco de triunfo. Ambos son una reconstrucción de los originales efectuada en 1953 siguiendo el modelo del capitel que se conservaba en el muro sur en el último tramo por encima del coro alto.


El segundo arco fajón apoya sobre gruesas pilastras y carece de capiteles pues se perdieron al construirse la barandilla del coro. En el cuerpo bajo de la torre el templo conserva aún la pila bautismal románica (foto 9), ejemplar que no parece mantener relación alguna con otras pilas de la región. Al parecer sería obre del mismo cantero que terminó la nave.
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