La foto inferior del ábside central fue obtenida con un teleobjetivo desde el lado de levante. Como hemos visto en la página anterior, las absidiolas laterales decoran los muros con series de dos arcos ciegos entre lesenas que dividen el paramento en tres calles, y presentan ventanas únicamente en la calle central.

En el ábside central, de dimensiones mucho mayores, las calles son cinco, pero la articulación es la misma: series de dos arquillos ciegos entre lesenas. La iluminación del interior se consigue, en este caso, mediante la abertura de ventanas de doble derrame en tres de las calles: las más próximas a las naves laterales y la central. Las del piso inferior están cegadas.