Ya os hemos comentado en la página precedente que de las tres ventanas que iluminaban el interior del ábside central, la meridional fue cegada, quedando solo la axial y la del lado norte para cumplir esa función. En el enlace 5 podéis ver la abertura de doble derrame del lado septentrional, a la que debía de ser igual la del lado sur. La ventana central del ábside (foto 9, enlaces 1/2/3) se remata con un arco de medio punto formado por cuatro dovelas que descansa sobre columnas de fuste monolítico y capiteles esculpidos con grandes hojas verticales.

De este lado del ábside central, la serie de canecillos sigue con otra cabeza humana (enlaces 6/21 y foto inferior); una cabeza de animal (enlaces 7/8/22); una cabeza de dignidad eclesiástica (probablemente se trate de un obispo, enlaces 9/10) entre dos canes con rollos o billetes (enlace 11); un botijo (enlace 12) y cuatro canes más cuya interpretación dejamos a juicio del observador ya que, salvo por la cabeza de animal que podemos ver en el último (enlace 18), no nos atrevemos a pronunciarnos sobre qué quiso representar el maestro cantero (enlaces 13 a 19).
