En el tímpano (foto 6) se esculpe la figura de Cristo crucificado que encontraremos en otras iglesias del valle, como por ejemplo las de Sant Martí de Gausac o, en esta misma ruta, la de Sant Miquel de Vielha, hoy en día encastada en el muro derecho del atrio en que se abre la portada. La cruz es de anchos brazos en comparación con la figura de Cristo y en su parte inferior queda cegada por el dintel de la puerta.
Cristo, que viste corto faldellín (foto 6, enlace 4), mantiene las piernas juntas y se utilizan cuatro clavos para fijarlo a la cruz (recordemos que las figuras que llevan solo tres clavos, con los pies de Cristo superpuestos, son generalmente de época posterior, ya gótica). Su rostro (foto 6, enlace 6 y foto 7), de gran hieratismo, se asemeja a los esculpidos en los capiteles y no sería descabellado pensar que fuesen obra de un mismo maestro. |