De izquierda a derecha, el muro sur nos ofrece una hilera de veintisiete canecillos que sustentan una cornisa simple (foto 1): oso que sujeta un objeto con la boca (enlace 1); hombre mayor, sabio, que se apoya en un bastón en forma de letra Tau (2); ángel bendiciendo con la mano derecha y sujetando una cruz con la izquierda (3); cabeza de animal fantástico con la boca abierta (4); canecillo roto (5); personaje itifálico con las manos en la cabeza (6); canecillo roto, cola de pez (7); mujer sentada con turbante (8); cabeza de ovino macho (9); cabeza de monstruo (10); cabeza de cabra (11); canecillo roto que podría ser un animal (12); águila que sujeta una cabeza humana (13/29); cabeza de corzo (14); mono itifálico ensogado (15); canecillo roto que parece un animal (16); cabeza humana con la boca abierta (17); osezno mirando al este (18); bolas en caveto (19); bolas en caperuza (20); cabeza de animal (21); cabeza humana con barba, lo más probable un monje (22); canecillo roto que parece ser una cabeza de animal (23); rollos y bola de caperuza (24); canecillo roto, parece un animal sentado (25); dos serpientes aprisionando algo (26); ave grande (27).
A la derecha y en la parte inferior de los canecillos se encuentra una placa relivaria incrustada en el muro y bien enmarcada (enlace 28) que podría ser románica. En ella se aprecian tres figuras muy deterioradas y es conocida en el pueblo como "la vieja choricera". Tanto el apodo como el deterioro son debidos a una historia singular, contada por el párroco de la iglesia, Don Bertín, refiriéndose a la época en que durante la Cuaresma las madres les decían a sus hijos que no había chorizo en la merienda porque se lo había llevado "la vieja choricera", a lo que los niños respondían con pedradas hacia el bajorrelieve cada vez que entraban y salían de la iglesia.

La linterna sufrió modificaciones, perdiéndose gran parte de los canecillos de la cornisa. Se conservan los del muro este y los del muro norte. En el muro este, la cornisa está decorada con ajedrezado en el primer tramo y la sustentan dieciocho canecillos (foto 2): monstruo mirando al norte (1); aspa con bolas en su interior (2); monstruo (3); rollo en caveto (4); cabeza de animal en cavetos superpuestos (5); hombre sentado con barba e itifálico (6); monstruo enseñando sus fauces (foto 7); canecillo roto (foto 8); monstruo engullendo un hombre desnudo por los pies (foto 9); músico sentado sosteniendo un instrumento entre sus manos (foto 10); mono (11); cabeza de carnero (12); cabeza humana calva (13); cabeza pequeña en cavetos superpuestos (14); tres barriles (15); cabeza de cabra (16); canecillo roto (17); el canecillo decimoctavo solo conserva el caveto.

El muro norte (foto 3) de la linterna conserva doce canecillos, si bien algo deteriorados: ¿cabeza humana? (1); bola en cavetos superpuestos (2); caveto con volutas laterales y bola central con rollos (3); rollo en caveto (4); dos figuras que se abrazan (5); dos figuras abrazadas en posición invertida (6); monstruo (7).