rmita de anta aría de orejana (ábside/1)

Como era habitual, la construcción de la ermita empezó por el lado de poniente, el ábside o cabecera. En este caso se optó por una cabecera rectangular, siguiendo un modelo que también se utiliza, por ejemplo, en San Esteban de Galbárruli (visitado en la ruta 2) y la ermita de Ajugarte en Casalarreina (visitada en la ruta 3). Como podéis ver en la imagen inferior, se compone de dos tramos y se cubre con tejado a dos aguas.

VISTA DE CONJUNTO.

La iluminación interior la aportan tres ventanas rematadas por arcos de medio punto: una en el hastial de levante en posición central y otras dos en la fachada meridional separadas por el contrafuerte (foto 2). La nave, de época algo posterior, es un poco más alta y ancha que la cabecera.

CABECERA DESDE EL SUR. CABECERA. VISTA DESDE EL SURESTE. HASTIAL DE LEVANTE. HASTIAL DE LEVANTE.

Por lo que se refiere al románico, la cabecera es la parte de la fábrica que conserva los elementos más destacados y que podamos considerar como plenamente románicos. Con todo, debemos insistir en el hecho de que nos encontramos ante un edificio de época ya muy tardía. En el hastial de poniente (fotos 3 a 5) todavía son visibles los mechinales en que se aseguraba el andamiaje. Lo mismo sucede en la fachada norte del templo, la de menor interés artístico (ver foto). El añadido de la derecha es obra muy posterior.