Pasemos a la espadaña, el elemento más llamativo de la ermita y el que, a pesar de haber sufrido también obras de restauración como la mayor parte del edificio, se mantiene más fiel a la versión original (fotos 8/9). Ya os hemos comentado que esta tipología de espadaña no es frecuente en la comunidad, pero si abunda en Cantabria, como por ejemplo la de Santa María de Valverde en Valderredible o San Cipriano de Bolmir, en la comarca de Reinosa.
No sería, pues, de extrañar que alguna cuadrilla de maestros canteros de la zona montañesa se hubiera aventurado por estas tierras y construyera esta ermita. En todo caso, son especulaciones nuestras, pero el tema queda abierto para estudios posteriores que corroboren o desmientan esta hipótesis. |
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