ihuri: uente omano

Conocido también como Puente del Priorato por su cercanía al Priorato fundado por el abad de San Millán, el puente sobre las aguas del río Tirón permitía conectar las numerosas propiedades que el monasterio emilianense poseía en los alrededores. Como sucede con muchos otros puentes medievales, sus orígenes se remontan a la época romana (probablemente a comienzos del siglo I) y, en esta ocasión, algunos aspectos formales dan fe de esa circunstancia. Son, por ejemplo, de factura romana los sillares, cuyas medidas calcan casi al milímetro el pie romano de 29 centímetros y 47 centésimas. Por otro lado, el aliviadero presenta el característico arco de medio punto y las proporciones también responden al modo constructivo de Roma.

AGUAS ARRIBA. MARGEN IZQUIERDA. AGUAS ARRIBA. MARGEN IZQUIERDA. VISTA DESDE EL PUENTE MODERNO. AGUAS ARRIBA. MARGEN DERECHA. VISTA DE CONJUNTO.

A pesar de su origen romano, el puente, sin duda, ha sufrido muchos cambios a lo largo de los siglos y en época medieval se acometió una reforma profunda que los autores sitúan con gran probabilidad en el siglo XIII. Algunos detalles apuntan en esa dirección: los tajamares en forma triangular, el uso del arco apuntado en el vano de la margen izquierda así como el perfil en forma de panza de burro y el empedrado de la calzada.

VISTA DE CONJUNTO AGUAS ARRIBA.

El puente se construyó en piedra arenisca con sillares bien escuadrados y se compone de dos arcos y aliviadero (foto 6). El arco de la margen izquierda presenta ligero apuntamiento mientras que el vano central es de medio punto con doble rosca (fotos 7/8). A principios de la pasada centuria se proyectó la reutilización del puente para el tráfico rodado, pero, con buen criterio, se desestimó la idea construyéndose uno nuevo a escasa distancia aguas arriba.

ARCO CENTRAL. ARCO CENTRAL. ARCO CENTRAL y ALIVIADERO. ALIVIADERO. CALZADA. CALZADA. EMPEDRADO.
AGUAS ABAJO. MARGEN DERECHA. VISTA DE CONJUNTO. ALIVIADERO y ARCOS. ALIVIADERO y ARCOS. AGUAS ABAJO. MARGEN IZQUIERDA.

En 1979 fue declarado Monumento de Interés Histórico Artístico y en 1982 Bien de Interés Cultural. Aun así, en 1989 se realizaron las últimas obras de restauración que incluyeron la sustitución de los sillares desgastados por otros nuevos, la reposición de alguna de las piedras del pretil y la reconstrucción del pavimento que había desaparecido casi en su totalidad. La disposición de las piedras del mismo es la que se supone tuvo en épocas pretéritas. En todo caso, debemos añadir que visto lo que hemos visto en otras muchas ocasiones, la restauración del puente no es de las más invasivas y el resultado es más que aceptable.