El muro de mediodía se encuentra en peor estado que el septentrional (foto 10). De la portada se han desprendido algunos de los sillares (foto 9) y en la zona presbiterial la pared casi ha se ha desmoronado por completo (fotos 11/12). Los restos mejor conservados los encontraremos en el semicírculo absidal (foto 13) que, salvo por algunos desperfectos en la cubierta, se mantiene en pie por entero.

La decoración del muro exterior del ábside se articula por medio de tres series de arquillos ciegos, con tres arcos en las calles laterales (los del lado sur muy maltrechos) y cuatro en la central, separadas por dos lesenas. En la calle central se abre la única ventana de doble derrame (enlaces 3/4/5).