En la absidiola sur (recordemos que en este caso los originales se encuentran expuestos en el MNAC) la decoración muraria se divide en dos registros: en la bóveda de cascarón se representa una Ascensión, tema no muy frecuente en el románico catalán, y en el semicilindro absidal la Virgen (enlaces 12/13) y los apóstoles (enlaces 10 a 12) contemplan la escena. Cristo, rodeado por la mandorla, lleva en su mano izquierda un objeto semejante a un disco (de posible significado eucarístico, enlace 6) y lo flanquean dos ángeles, el del lado izquierdo apenas reconocible (enlaces 7 a 9).

Las pinturas murales de Mur se han datado de mediados del siglo XII. El año de consagración de la iglesia (1069) parece, en opinión de la mayoría de los expertos, demasiado temprano. El hecho de que se las haya relacionado con las de Santa Maria d'Arles (de 1157) invita a pensar en una ejecución algo posterior a la del templo francés. Otros autores incluso apuntarían a fechas más tardías debido a la representación de un ciclo de la Infancia de Cristo en el registro inferior del ábside central.