Las pinturas descubiertas en el interior de Sant Serni (foto 1) cubrían todo el ábside. Fueron halladas en los años setenta, detrás del altar barroco, y a partir de 1990 fueron restauradas por el Govern de la Generalitat, siendo uno de los pocos conjuntos de pintura mural que se conservan "in situ". Se atribuyen al círculo del Maestro de Pedret y fueron ejecutadas hacia la mitad del s. XII, siendo algo posteriores a las de Sant Pere de Burgal.
El grupo pictórico está presidido por una Maiestas Domini de la que no se ha conservado la parte superior (foto 2, enlace 4). En el lado inferior derecho de la mandorla observamos un ángel con las piernas dobladas que sujeta algo con sus manos (enlace 7) y simétrico a éste, en el lado izquierdo, parte de otro ángel (enlaces 1 a 3), que podrían ser, junto con otros dos no conservados, los portadores de los símbolos de los apostóles, completando así el Tetramorfos.

Otros ángeles (enlace 15) se sitúan en la vuelta absidal: son los querubines y serafines de los cuales se conserva el del lado derecho (enlace 6), pudiéndose leer parte de la inscripción que lo define: AFI (SERAFIN). En el extremo (enlace 8), se observan restos pictóricos de otro ángel vestido al estilo de la corte bizantina y que podría ser uno de los dos arcángeles, Gabriel o Miguel, situándose así cada uno en una esquina de la teofanía. En el semicírculo inferior (enlace 12) se ubican primero los apóstoles Pablo (P-AU-L-VS), Juan (S IOHANES) (enlaces 11), Bartolomé (S BARTO-ME-VS) (enlace 13) y otro apóstol de difícil identificación, seguidos de los santos Ambrosio (S AMBROS-IV-S) y probablemente su discípulo Agustín que fue obispo de Hipona (enlace 16).