Carecemos de información detallada sobre lo que los maestros quisieron representar en el ábside de Santa Eulària d'Unha pero, al parecer, nos encontraríamos ante una Maiestas Domini, que ocuparía el centro de la representación dentro de la mandorla, rodeada por el Tetramorfos. En los laterales se habrían colocado algunas figuras del Colegio Apostólico, o bien santos (foto 8, página anterior).

Si este fuese el caso, en las fotos anteriores veríamos dibujado el símbolo de San Marcos, un león, que gira la cabeza para dirigir la mirada hacia Dios (fotos 9 a 12) y quizá el rostro de un ángel, en representación de San Mateo (foto 13).