La cornisa de la calle central queda flanqueada por los dos capiteles de las semicolumnas: el de la izquierda con acantos entrelazados y palmetas (enlaces 4/5) y el de la derecha con grandes hojas verticales de acanto con bolas (enlaces 19/20). Los canes que sustentan el alero son los siguientes: una cabra como símbolo de la lujuria (enlaces 6/7); una cabeza de mujer (enlaces (8/9 y foto inferior); una cabeza de animal o monstruo representando al demonio (enlaces 10/11); un cerdo representando el pecado de la gula (enlaces 12/13); una cabeza barbada (enlaces 14/15); un animal equilibrista o que parece agarrarse a una barra al tiempo que la muerde (enlaces 16/17); y en el extremo derecho un can con motivos vegetales (enlace 18).
La ventana central (enlaces 22/23) es como todas las de la cabecera y sus capiteles son de excelente factura. El de la izquierda (enlace 24) presenta en la parte inferior de la cesta roleos con palmetas inscritas; sobre estos se tallan grandes hojas de acanto verticales y caulículos en las esquinas superiores. El de la derecha (enlaces 25 a 27) nos muestra a dos personajes que parecen abrazarse y que han sido interpretados como el recibimiento de un alma en la mansión celestial.

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