uidobro: glesia de an lemente (exterior/3)

En el añadido al muro sur del lado occidental (foto 8) se reaprovecharon cuatro canecillos que debieron de pertenecer al antiguo muro meridional, donde soportaban la cornisa de la cubierta por encima del cuerpo adelantado que cobijaba la portada. Al trasladarse este por la ampliación del siglo XVI se reubicaron en el lugar que hoy ocupan, por encima de una abertura en aspillera que podría ser también posterior (enlace 1). Son de excelente factura, aunque están algo deteriorados, y se les relaciona con el taller que trabajó en Hermosilla, en La Bureba.

El primer can por la izquierda (enlaces 2/3) muestra un ser híbrido, con cuerpo de reptil alado y torso de hombre, que porta escudo en la mano izquierda y en la derecha una lanza, a la que falta un trozo, de la que pende un estandarte. A su lado (enlaces 4/5) una arpía descabezada, de la que todavía se puede ver el collar de perlas que separaba el rostro de su torso, luce un plumaje esculpido con gran minuciosidad (enlace 5). El tercer can nos presenta un grifo (6/7) y el último (enlaces 8/9) un prótomo de león, felino o monstruo de rasgos demoníacos.

VENTANA. CAN 1: SER HÍBRIDO CON LANZA Y ESCUDO. CAN 1: SER HÍBRIDO CON LANZA Y ESCUDO. CAN 2: ARPÍA. CAN 2: ARPÍA. CAN 3: GRIFO. CAN 3: GRIFO. CAN 4: SER DEMONÍACO. CAN 4: SER DEMONÍACO.