En la foto 8 os mostramos la calle sur del testero. En ella se abrió una ventana para que penetrara más luz en el hemiciclo puesto que al sacrificar la saetera del presbiterio norte, debido a la construcción de la sacristía, y con las dos restantes cegadas, la iluminación resultaba insuficiente.
Los canecillos de esta calle absidal presentan la siguiente decoración: el personaje leyendo que vimos en la página anterior; un rabelista (enlaces 1/2); una máscara muy trabajada (enlaces 3/8); una liebre (enlaces 4/5) y una figura deteriorada (enlace 6). El capitel de la columna se decora con grandes hojas planas con caulículos atados en sus puntas (enlace 7). |