De las dos ventanas que se abren en el muro meridional, solo la más cercana al presbiterio es románica (foto 11). Presenta una abertura de saetera de derrame interior con doble arco de medio punto (enlace 1); el arco externo se decora con dientes de sierra y bocel sogueado y el interno con dientes de sierra (enlace 3). Éste último descansa sobre dos columnas acodilladas de fuste liso; la de la izquierda decora su capitel con dos cabezas, una de hombre y otra de mujer, y en la esquina, una bola dentro de un objeto cóncavo (enlace 2); el capitel de la columna derecha muestra un gimnasta con las piernas abiertas y en alto (enlace 4). Bajo la ventana se halla una pequeña pila de agua bendita de la que no tenemos constancia de su origen (enlaces 6/7).

Los capiteles que sostenían el arco fajón del tramo oeste de la nave están decorados con formas vegetales. Su observación la estorba un poco la barandilla del coro alto. El de la pared septentrional, se llena con hojas, piñas, volutas y rosetas inscritas en clípeos, (enlaces 12/13/14); mientras que el del muro meridional, parcialmente mutilado para el acomodo de la barandilla, se adorna con dos máscaras humanas a las que un par de aves les picotean la boca y una roseta similar a las del capitel anterior (enlaces 15/16/17).
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