Bajo el tejaroz del muro meridional de la iglesia de La Asunción (foto 1), se conservan algunos canecillos esculpidos de forma tosca, al igual que los del ábside. Entre todos ellos destacamos: caveto liso con dos pequeños prismas triangulares (enlace 1); una cabeza humana (enlace 2); dos puntas de diamante (enlace 3); otra cabeza o máscara (enlace 4); dos puntas de diamante (enlace 5) y un grueso aro (enlace 6).
El soportal que protege la puerta de acceso al templo es posterior a la construcción del mismo y, al erigirlo, se destruyó el tejaroz del cuerpo adelantado de la portada y se deterioraron algunos de los canes que lo sostenían, como veremos en la página correspondiente a la portada. |