Cuando llegamos a Ruijas, la iglesia de San Pedro de Advíncula nos recibe desde su privilegiada situación (foto1). La espadaña que preside el conjunto conserva tres troneras, dos de las cuales poseen chambrana y el arco apuntado (fotos 2/3).
La iglesia mantiene sus paredes originales, con algún añadido posterior, como la sacristía. La cornisa está decorada con una moldura sogueada que se conserva en los muros y en el ábside (enlaces de foto 7). En el ábside se aprecia una ventana doble tapiada, enmarcada con decoración lineal (foto 4). Los canecillos del muro norte y del ábside son de rollo simple, doble rollo y de caveto .
Los canecillos de la cornisa del muro sur (foto 7), empezando por los de la izquierda, son: doble caveto con vara vertical y doble caveto con bola central (enlace 1); molino de rodillo y dos rollos (enlace 2); el resto son de dos rollos (enlaces 3/4), aunque los que caen encima de la ventana están cortados.
