La cornisa del ábside (fotos 9 y 10) descansa sobre canecillos en caveto con rollos cuya decoración es siempre la misma: unas incisiones en la piedra que representan el nudo de Salomón. Os ampliamos, del tramo recto del presbiterio sur y la primera calle del semicírculo absidal (enlaces 1 a 4), los que presentan un mejor estado de conservación.

La ventana del ábside (foto 10) se abre en su calle central. El arco es de medio punto y la arquivolta, de media caña, descansa sobre columnas acodilladas con capiteles de decoración vegetal (enlaces 4 y 5).
El más interesante de los dos es el derecho (enlaces 8/9) en el que se esculpieron los "molinillos vegetales" originarios de San Andrés de Arroyo y el románico de la comarca de Aguilar, en la provincia de Palencia. Los canecillos de esta calle central repiten la decoración ya vista en el presbiterio y calle sur (enlaces 1 a 3).