El ábside (fotos1-8) se compone de tramo presbiterial recto y extremo oriental semicircular. Este último se articula en tres calles, separadas por contrafuertes prismáticos sin columnas que llegan a la altura de la cornisa. La calle central es mucho más amplia que las laterales.


Para su construcción se utilizaron sillares de arenisca bien labrados más o menos uniformes. Para evitar el desnivel del terreno, toda la obra descansa sobre zócalo de piedra que, en su parte más elevada (lado norte) presenta dos hiladas.