En las tres primeras fotografías podemos observar cómo afectaron los añadidos posteriores a la fábrica original románica. En el extremo occidental se añadió en 1881 la espadaña (foto 1). De época anterior es la sacristía, en primer plano en las fotos 2 y 3 que corresponden a dos visitas diferentes, con un largo espacio temporal entre ellas en el que se reparó la techumbre.

Al llevarse a cabo estas reformas, los muros norte y sur fueron reformados casi con toda seguridad, con lo que lo único que se conserva púramente románico, tanto en el exterior como en el interior, es el ábside.
La puerta de acceso (foto 7) se abre en el muro meridional y es muy sencilla. Su rosca está formada por nueve dovelas completamente lisas y no presenta arquivoltas ni columnas.