ombellida: glesia de la anta ruz (interior/1)

La sencillez que observamos en el exterior también se refleja en el interior. Solamente la cabecera (foto 1) es puramente románica. El tramo recto del presbiterio se cubre con bóveda de cañón ligeramente apuntado y el ábside con bóveda de horno.

El arco de triunfo, también con ligero apuntamiento, descansa sobre capiteles de cesta muy estrecha que apean en gruesas semicolumnas (fotos 2 a 5).

Tanto al exterior como en el interior, los muros se construyeron con sillares muy bien trabajados (foto 6) y los dos cuerpos del exterior se corresponden a los dos del interior separados por una sencilla imposta que recorre a media altura tanto el tramo presbiterial como el ábside.

INTERIOR DEL ÁBSIDE.