La calle meridional del ábside se remata con cuatro arquillos ciegos (foto 8, enlace 2) que apoyan en ménsulas y sobre el capitel que corona la columna que la separa de la calle central. La cesta de este se trabaja de forma algo tosca (enlaces 3 a 5) con semiesferas y tres pequeños rostros humanos. La imposta abilletada (enlace 6) presenta un marcado deterioro, que también observamos en alguno de los sillares y en el tambor superior de la columna.

Las columnas entregas no recorren de arriba a abajo la totalidad del paramento sino que descansan sobre dos pequeños contrafuertes que se elevan hasta un tercio de la altura del muro. En ellos se colocan las basas, algo deteriorada la de la columna izquierda (enlace 7). La única ventana (enlaces 9/10) se abre en el eje de la nave.

Cinco arquillos componen la serie de la calle central (uno de ellos algo descentrado). El capitel de la columna derecha (enlaces 2/3) se decora con grandes hojas y volutas. En la calle norte (enlace 6) son cuatro los arquillos ciegos del friso. En el enlace 7 podéis ver más detallada la imposta abilletada que se coloca justo debajo del alero.
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