Ya podéis observar que el sillarejo utilizado en el interior también es de tamaño muy dispar aunque se procura mantener la horizontalidad de las hiladas. La zona del breve presbiterio se cubre con bóveda de medio cañón un poco rebajado y el semicírculo con bóveda de horno o cuarto de esfera (enlaces 3/6). La ventana axial presenta derrame escalonado solo en el interior (enlaces 4/5). Para construir el arco con que se remata se utilizaron dovelas de piedra toba, como la utilizada en el friso de baquetones.
El suelo de la nave se cubre con grandes losas rectangulares de piedra. En la zona absidal, sin embargo, se sustituyen aquellas por pequeños cantos rodados en posición vertical que forman diversas figuras (enlaces 7 a 9). Tanto en un caso como en otro no parecen de la época románica sino arreglos del momento en que la asociación Amigos del Serrablo restauró la iglesia.
La iluminación del interior es escasa. De hecho, las imágenes las obtuvimos con la puerta norte abierta ya que, aparte de la ventana del ábside, solo tres aberturas más en el muro de mediodía permiten el paso de la luz.
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