RUTA 2: ALTO GÁLLEGO (2)

Seguimos en el Alto Gállego, al sur de la ciudad de Sabiñánigo, donde el río, tras recorrer el Valle de Tena de norte a sur, describe una gran curva para dirigirse hacia el oeste. El eje vertebrador de nuestra ruta será la HU-V-3003 que desde Hostal de Ipiés nos conduce hasta Caldearenas. El itinerario, sin embargo, lo iniciaremos en Ordovés, un reducido conjunto de casas en la margen derecha del Guarga a pocos quilómetros de Hostal de Ipiés, donde se encuentra la iglesia de San Martín (foto 1).

SAN MARTÍN DE ORDOVÉS. SAN PEDRO DE LASIESO. SAN MIGUEL DE ARTO.

Regresaremos a Hostal de Ipiés y antes de tomar la HU-V-3003 nos dirigiremos a la villa de Lasieso, en que se ubica la iglesia de San Pedro (foto 2), quizás, junto a la iglesia homónima de Lárrede, el edificio de mayor monumentalidad del Serrablo. Cuando finalicéis esta última visita, será buen momento para almorzar. Lo más aconsejable es regresar a Sabiñánigo y hacer parada en algún local de su amplia oferta. En todo caso, nosotros os recomendamos el restaurante La Estiva, del Hotel Villa Virginia, donde os sentiréis como en casa y disfrutaréis de una excelente cocina.
De nuevo en la carretera, regresamos a Hostal de Ipiés y, esta vez sí, a nuestra derecha, tomamos la HU-V-3003 un poco antes de llegar a la villa. A los pocos metros, un ramal a nuestra derecha a la altura de Baranguá asciende hasta la villa de Arto, donde visitaremos la iglesia de San Miguel de la que solamente se conserva parte del ábside y algún que otro resto repartido por sus muros (foto 3).
Seguimos aguas abajo por la margen derecha del Gállego y un poco más adelante tomaremos un nuevo desvío a la derecha. La carretera inicia un breve ascenso hasta la villa de Orna de Gállego, donde nos detendremos para visitar la iglesia de San Miguel en el centro de la población (foto 4).

SAN MIGUEL DE ORNA.

De nuevo en la vecinal 3003, seguimos río abajo hacia Caldearenas. La carretera no es muy ancha y parece agarrarse al terreno en el poco espacio que este permite entre la ladera de la montaña y el cauce de un río Gállego cada vez más caudaloso. De pronto, las márgenes se amplían y junto al camino asfaltado, que no otra cosa es la pista por la que avanzamos, se nos ofrece en todo su esplendor la bella estampa del ábside de la iglesia de San Miguel de Latre, de líneas sencillas pero noble presencia (foto 5).

SAN MIGUEL DE LATRE. ANZÁNIGO: PUENTE MEDIEVAL.

Un poco más adelante, más allá de Caldearenas, la carretera se aleja un poco del río y conduce hasta la villa de Javierrelatre, en la que la iglesia de La Adoración presume de poseer el ábside mejor trabajado de la ruta, con capiteles y canecillos de cuidada elaboración (foto 6). La civilización va quedando muy atrás a medida que nos adentramos en el valle. La industrial Sabiñánigo ya no es más que un recuerdo difuso y el prepirineo oscense gana presencia por momentos. Estamos llegando al final de nuestra ruta, que concluiremos en Anzánigo, donde el puente medieval (foto 7) que salva el río nos permitirá pasar a la margen izquierda y recorrer las tranquilas calles de esta villa oscense. No es mala idea emprender el regreso a Hostal de Ipiés por las pistas forestales que pasando por Caldearenas y Estallo conducen a Lasieso, que volveremos a cruzar entrando en este caso por su sector suroccidental. Las vistas que se obtienen del macizo pirenaico son inmejorables.
(Publicada el 5 de abril de 2022)