Como podéis comprobar, la articulación del paramento es muy homogénea y, por suerte, las intervenciones posteriores a su levantamiento han sido escasas. Afea un poco el conjunto el material utilizado para sellar la conexión entre cubierta y hastial de levante. Los dos huecos que se observan son, probablemente, los mechinales practicados para empotrar el andamiaje empleado en su construcción.

El terreno sobre el que se asienta la iglesia no es del todo uniforme y presenta un ligero desnivel que, en la zona absidal, se salva por medio de basamento sobre el que corre una moldura en forma de toro. Como ya os hemos comentado anteriormente, la zona del presbiterio queda, desde el exterior, oculta por los contrafuertes (a la derecha en la foto superior). Haciendo clic sobre los números accederéis a las fotos con más detalle.
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