A pesar de que no sea de la época románica, no podemos terminar nuestra visita a Sant Joan de Caselles sin referirnos al retablo gótico-renacentista de la primera mitad del siglo XVI que preside el ábside (foto 18). Es obra de los maestros Miquel Ramells y Gui Borgonyó y fue restaurado entre 1962 y 1963 bajo la dirección del profesor Rafael Benet.
En la predela o banco se representan escenas de la Pasión. En 1935 las cinco escenas fueron robadas y solo han podido ser recuperadas 4 de ellas. En el extremo oriental, decorando la puerta que da acceso al espacio entre el retablo y el semicírculo absidal que servía de sacristía, la imagen de San Pedro. El frontal de altar ya es de época barroca.

En el cuerpo superior del retablo (foto 19), en la calle central, destaca la imagen de San Juan (enlaces 7/8), que sostiene en su mano el cáliz envenenado que Aristodemo le obligó a beber. En las calles laterales se representan milagros y escenas de la vida del apóstol: la conversión del ladrón (enlace 1), milagro de la copa de vino y resurrección de dos condenados a muerte (enlace 3), Juan dialogando con Cratón (enlace 5), Juan en el templo de Diana (enlace 6), visiones de Juan (enlaces 2/4), Juan en la hoguera (enlace 9) y Juan desterrado en la isla de Patmos (enlace 10).