Acompañando a la Maiestas Domini, es harto frecuente que el Colegio apostólico forme parte de la decoración mural de muchas iglesias románicas y Santa Coloma es un ejemplo más. Aquí, por estar representado en una cabecera rectangular, los apóstoles se reparten de un modo un tanto dispar e incompleto pues solamente se dibujaron diez de ellos.

Seis de ellos se ubican (foto 7, enlaces 1 y 2 y foto inferior) en el lado meridional de la cubierta de medio cañón, frente a la Maiestas Domini del lado septentrional. Todos llevaban una inscripción con su nombre, pero solo uno ha podido ser identificado: San Jaime, que ocupa el extremo derecho del muro. Una amplia cenefa (enlaces 3 a 5) con aves inscritas en círculos recorre el borde inferior del apostolado.
