agol : ant artí (cont/1)

Una verja cerrada con candado impide el acceso al interior de Sant Martí, pero no su observación (foto 6). El suelo está empedrado y el ara se coloca frente al semicírculo absidal sobre una grada de dos peldaños. Todo parece obra moderna como resultado de la reconstrucción parcial de la ermita en 1981, momento en el que solo se encontraban en pie los muros laterales y el ábside hasta la altura de las ventanas.

INTERIOR DE SANT MARTÍ.

VISTA DESDE PONIENTE. LA ERMITA DESDE SANT JULIÀ DE LÒRIA. EXTERIOR DEL ÁBSIDE. OTRA VISTA DEL EXTERIOR DEL ÁBSIDE.

Se puede dar la vuelta a toda la ermita por el lado sur, el que mira hacia Sant Julià de Lòria; pero las personas que tengan vértigo harían mejor en no arriesgarse. La foto 8 la obtuvimos desde Sant Julià, con un teleobjetivo. En las fotos 9 y 10 podéis haceros una idea de las dificultades con que se encontraron los maestros constructores, tanto por la escasez de espacio como por el hecho de tener que trabajar casi colgados del abismo.

Es mejor, por tanto, acercarse hasta la cabecera de la ermita (foto 11) por su fachada norte. No hay sendero bien definido, pero entre quejigos, enebros y matorral bajo os podréis abrir paso hasta ella, de la que obtendréis una vista casi cenital. La espadaña (enlace 6) no es seguro que existiera en el templo original, pero durante las obras de reconstrucción se optó por eregir este elemento ya que se repite en otros templos del país, como Sant Miquel de Fontaneda, también visitada en esta ruta. Fue declarada monumento por la Llei 9/2003 del Patrimoni Cultural d'Andorra.

ESPADAÑA. ESPADAÑA Y CUBIERTA. LA CABECERA DESDE EL NORTE. VISTA DEL ÁBSIDE DESDE LA PARTE INFERIOR. ÁBSIDE. VENTANA ABSIDAL DE DOBLE DERRAME. LA ERMITA DESDE EL NOROESTE.