Pasemos al semicírculo absidal. La primera calle, la del extremo izquierdo de la imagen inferior, es muy estrecha y el único elemento a destacar es el canecillo bajo el alero, con un tonel (enlace 1). A su lado, bajo el alero, encontramos el capitel de la primera semicolumna, decorado con una cara entre barras verticales (enlaces 2 /3). El siguiente can ha desaparecido y le siguen otros dos con dos rollos o toneles el primero (enlace 4) y una cabeza humana el segundo (enlace 5). El capitel de la segunda semicolumna parece llevar la representación de lo que quizás sea un martillo de cantero y un sillar flanqueados por dos haces de barras en abanico (enlaces 6/7).
La ventana (enlace 9) se compone de abertura en forma de saetera, arco de medio punto con guardapolvos y dos arquivoltas de baquetones (enlace 10) que apean sobre dos pares de columnas acodilladas (enlaces 14/18) con capiteles esculpidos y basas de garras. Todos los elementos presentan decoración vegetal: el guardapolvos con tallos en círculo en los que se inscriben pequeñas hojas (enlaces 11 a 13) y los capiteles con dos filas de grandes hojas carnosas, las de la fila superior revolviéndose en los extremos formando volutas (enlaces 15 a 18). En la base del paramento, junto a la basa de la primera semicolumna, aparece una interesante marca de cantero (enlace 19).
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