La primera calle del semicírculo, flanqueada por el muro del presbiterio y la primera semicolumna, es más estrecha que las centrales y bajo la cornisa presenta un único can en el que se esculpe una cabeza humana (enlaces 1 y 2). El capitel de la primera semicolumna (enlaces 3 a 5) se decora con motivos vegetales a base de hojas verticales que se enroscan formando volutas en los extremos. Los canecillos de la calle 2 llevan sendos rostros humanos (enlaces 6 a 11) y a su derecha, el capitel de la segunda semicolumna es el más interesante del conjunto, con dos cabezas humana coronadas separadas por un tallo vegetal (enlaces 12 y 13).
La ventana de la calle sureste (enlace 16) se compone de arco con arquivolta y guardapolvos que apean sobre un par de columnas acodilladas con capiteles decorados con motivos vegetales, quizás hojas de helecho (enlaces 22, 24 y 25). La abertura, en forma de aspillera, ha sido cegada con alabastro, lo que sucede en las otras dos que veremos en las siguientes calles. Tanto la arquivolta como el guardapolvos se decoran con bella lacería de influencia celta (enlaces 18 a 21), ejecutada, sin duda, por una mano experta. En el guardapolvos son dos las cintas que se entrelazan mientras que en la arquivolta son cuatro.
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