Si comparamos el exterior del ábside con el interior sorprende la gran diferencia en su ornamentación: muy rica en la parte de afuera y escasa en la de dentro. Como el lado sur del presbiterio fue demolido, empezaremos la descripción de lo más destacado de ls ornamentación de la cabecera por la calle central (foto 7), en la que se conservan algunos de los canecillos, el capitel que remata la triple columna entrega y la ventana. Algunas de las fotos de los enlaces, repetimos, corresponden a una visita anterior a la reforma en que se remozó toda la cubierta.
Bajo el alero se conservan tres canecillos: una hoja enrollada (enlaces 1/2), una cabeza de monstruo (enlaces 3 a 5) y un hombre en cuclillas (enlaces 6/7) que parece estar defecando. El capitel sobre el haz de columnas lleva en los laterales dos cabezas humanas con su mano derecha (enlace 8) y un libro abierto en la parte central (enlace 9). La ventana, con estrecha abertura en aspillera, se compone de arco de medio punto (enlace 10) con dos arquivoltas y guardalluvias que apean sobre dos pares de columnas acodilladas con capiteles figurados. El guardalluvias (enlace 11) se decora con flores de ocho pétalos y botón central, motivo que también encontramos en los cimacios de los cuatro capiteles (enlaces 13 y 22). Los dos capiteles de la izquierda nos presentan dos cuadrúpedos afrontados que comparten la cabeza (enlaces 12/14) y una arpía (enlace 15 y foto inferior). Los de la derecha, tres piñas (enlace 19) y otra arpía (enlace 20). Todas las basas son de garras (enlaces 16/17 y 23/24).

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