En el lado meridional (foto 14), la decoración del interior de las ventanas sigue con el ciclo de caín y Abel: en la ventana axial observamos cómo Caín ofrece los productos de la tierra (enlaces 1/2) y en la sur las escenas más frecuentemente representadas del momento en que Caín mata a su hermano (enlaces 10/11) y el instante en que Dios lo condena a vagar por el mundo (enlace 12).

La serie de discípulos se continúa con Pedro y Andrés, que ocupan el espacio entre las dos ventanas (enlaces 3 a 8), y Santiago el Menor, Juan, Tomás y Mateo que se ubican en el extremo de la derecha (enlaces 13 a 18). La posición de Pedro y Pablo, a ambos lados de la ventana axial, queda así destacada al ser los padres fundadores de la Iglesia de Roma. Falta, como comprobáis, la figura de María, que solemos encontrar en la pintura mural románica de Cataluña.