ol·legiata anta aria de ur (interior/1)

No hay duda de que el interior de Santa Maria ha ganado en interés desde que en mayo de 2008 se inauguró la reproducción en papel-gel de las pinturas murales del ábside central, que dejaron el recinto en 1919 al ser vendidas por el rector a Ignacio Pollack y, tras un periplo de dos años, acabar en las salas del Boston Museum of Fine Arts, donde aún permanecen. Con estas y las ya reproducidas de la absidiola de la epístola (las originales se encuentran en el MNAC) uno puede imaginarse cómo era la cabecera de la colegiata en el momento de su construcción. Nos faltan las que seguramente decoraron la absidiola norte, pero la nave se derrumbó y, con ello, las pinturas se perdieron para siempre.

NAVE CENTRAL Y ÁBSIDE.

CABECERA. NAVE CENTRAL. NAVE CENTRAL. NAVE SUR. NAVE SUR.

Como accederemos al interior de la iglesia desde el claustro, las fotos 1, 3 y 4 son la primera imagen que los visitantes obtienen del mismo. La diferencia de nivel se salva por medio de una breve escalinata que nos coloca a la altura de la nave de la iglesia preexistente, a la que se le fueron añadiendo el claustro y las otras dependencias monásticas. En el lado sur, la nave lateral ha sido recientemente excavada, apareciendo varios enterramientos de la época (fotos 5/6).