La cabecera exterior presenta un ábside central del que surgen tres absidiolas de menor altura y los brazos del transepto que culminan con dos absidiolas más, una a cada lado, (fotos 8/9/10). En cada una de las absidiolas se abre una ventana de arco de medio punto y doble derrame, mientras que en las dos centrales se dispusieron tres. En el tramo recto presbiterial también se practicó otra abertura que sigue el mismo modelo.
A pesar de que la fábrica original es de estilo lombardo, los ábsides no contienen decoración; las arcuaciones ciegas, propias de este tipo de arquitectura, las encontramos en los restos de los muros de la nave, siendo ésta una disposición distinta a la habitual en el siglo XI (fotos 11/12).
En el lado noroeste, ocupando parte del transepto, se conservan los restos de una torre cilíndrica que está mochada a la altura del techo de la nave. El acceso a la iglesia se realiza por una puerta ubicada en el lado este que nos traslada directamente al transepto y cabecera (foto 15).