La portada principal de la catedral de Santa Maria de la Seu d'Urgell se abre en el muro oeste (foto 3). El conjunto formado por la puerta, los relieves de tres pares de leones distribuidos a su alrededor y el friso de la parte superior constituye una unidad estilística de la que solo encontramos paralelismos en la portada del monasterio de Ripoll.
Las arquivoltas se componen de dos arcos de baquetón y tres molduras lisas (enlace 1); en la exterior se abre una hendidura, en la que se colocan cabecitas humanas y de animales (enlaces 12 a 15), que tiene continuidad en los pilares de las jambas en donde se ubican bolas. Dos leones idénticos, con las patas sujetando una cabeza humana, parecen surgir bajo la imposta y la arquivolta exterior, a la misma altura que los capiteles (enlace 4). Las dos columnas situadas a ambos lados de la puerta se disponen entre pilares (enlaces 2/3); en sus capiteles se trabajaron, de izquierda a derecha: dos leones de largas patas por las que se entrecruzan sus largas lenguas (enlace 6); dos animales rampantes con lenguas de fuego que flanquean a un animal monstruoso sentado con las manos en el pecho (enlaces 7/8); una enorme cabeza de león que con la boca sujeta los tallos de grandes hojas (enlaces 9/10); motivos vegetales muy erosionados (enlace 11).

Un curioso friso compuesto por dieciséis figuras enmarca la parte superior de la portada. Entre los elementos esculpidos, empezando como es costumbre por la izquierda, os mostramos los siguientes: un monstruo de larga cola (enlace 17); una cabeza de animal devorando dos seres humanos, uno de frente y otro tumbado, con semblante sereno (enlace 18); una persona tumbada sobre un animal (enlace 19); dos sirenas de doble cola (enlace 23); un monstruo sujetando a dos animales por el cuello (enlace 24); un personaje sujetando extraños objetos con sus manos (enlace 25); un animal montado por un ser humano (enlace 26); un sagitario (enlace 29); un monstruo sentado delante de otro al que sujeta con las manos, una cabeza de león de cuya boca salen unas ramas y una cabeza humana (enlace 30). La pareja de leones situada bajo el friso, a ambos lados de las arquivoltas, es la más completa de las tres. Los leones están tumbados sobre unos seres humanos a los que sujetan con sus patas y van a devorar por la cabeza. Sobre su lomo se apoyan hombres desnudos que se agarran a ellos por el cuello, mientras una de sus piernas se ve atrapada por la cola del león (enlaces 20/21/22/28). El último par de leones que completan los relieves mencionados al principio de la página están en la parte inferior de las jambas, aunque muy deteriorados. Al final de ambos lados de la imposta otro animal parece asomar su cabeza y las patas delanteras (enlace 16).
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