En la foto 11 os acercamos la torre campanario que se erige sobre la nave central, coronando la fachada de poniente. En su construcción se tuvo especial cuidado en jugar con el cromatismo al intercalar hileras de granito con hileras de gres rojo y realzar de esta manera la entrada principal al templo (enlaces 1 a 5). La torre es de planta cuadrada, se compone de dos pisos y en su restauración se remató con almenas.

En el piso superior se abren tres arcos en cada una de las caras y en el piso inferior se abren dos. Las columnas que sostienen los arcos son dobles y sus capiteles están esculpidos. Ambos pisos se decoran con un friso de dientes de sierra que se apoya sobre canecillos con representaciones diversas, como caras, cabezas de animales o motivos geométricos (enlaces 6 a 9).