El interior de la iglesia de Sant Miquel fue prácticamente reconstruido en la reforma realizada en los años 1971 y 1972. Se conservó el perímetro original y la cabecera.
La cabecera está formada por el transepto (foto 1) y tres ábsides semicirculares que se comunican con cortos tramos presbiteriales (fotos 2 a 5). El transepto se cubre con bóveda de cañón y los ábsides con bóveda de cascarón.
La nave sufrió una reforma en época gótica, como lo demuestran los tres arcos apuntados que sostienen la cubierta de madera (foto 6). En la foto 7 podemos apreciar la ventana del muro oeste del brazo sur del transepto, cegada por la torre.
El ara de altar que se conserva en el interior de la iglesia es una pieza de mármol de forma rectangular. Presenta decoración geométrica y vegetal enmarcada por un grupo de arquillos (fotos 8/9/10). Su construcción data de la primera mitad del siglo XI y pertenece al estilo de aras que construían en esta época los maestros artesanos de los talleres de Narbona y el Rosellón. Mide 144 cm de largo, 90 cm de ancho y 15 cm de grosor y posiblemente estuvo ubicada en la catedral de Santa María (fotos 8/9/10).