En la foto siete podemos ver lo que queda de la antigua nave lateral norte. Ésta, al igual que la conservada en el lado sur, se cubría originariamente con bóveda de cuarto de círculo, mientras que una bóveda de cañón cubría la nave central. Con el paso de los siglos la cubierta románica se perdió, siendo sustituida hoy en día por otra más ligera de madera.
Son pocas las aberturas del templo. En el hastial de poniente (foto 8) un óculo descentrado permite el paso de la luz. En el muro de mediodía (foto 9), donde se encuentra la puerta principal (foto 10), se abrieron tres ventanas de doble derrame en el tramo situado entre la puerta y el ábside sur (foto 11). Todas se rematan con arco de medio punto.
Los muros (fotos 8 a 11) se levantaron con piedras a las que se dio forma más o menos rectangular de manera que formasen hileras uniformes. El color de las piedras nuevas nos delata allí donde se tuvo que rehacer todo el muro, como por ejemplo la esquina suroeste (foto 9).