En nuestra visita al templo no pudimos acceder a su interior pero sí hemos podido obtener imágenes de parte de las pinturas murales que, en su día, decoraban el ábside de Sant Iscle y Santa Victoria. Nos referimos a las que hoy se exponen en el Museu Diocesà de La Seu d'Urgell. Lo ocurrido con los frescos de esta iglesia es una historia que, desgraciadamente, se repite en otras de las edificaciones del Pirineo catalán y el resultado, a día de hoy, es que tras ser arrancados en la pasada centuria los encontramos repartidos en varias instituciones museísticas y en una colección privada de Suiza en la que los investigadores de la Universitat de Barcelona Milagros García y Juan Antonio Olañeta hallaron los símbolos de Lucas (el buey) y Marcos (el león).

Lo poco que se expone en el Museu Diocesà de La Seu d'Urgell es, con todo, lo más destacado del conjunto ya que podemos observar la Maiestas Domini que presidía la escena (foto 1) y parte del colegio apostólico situado a ambos lados de la ventana axial, decorada en la parte superior del arco con la figura de un perro o lobo (foto 2).

Del Colegio Apostólico (fotos 3/4) son visibles tres figuras (la del apóstol Juan se expone en el MNAC y los apóstoles Jaime y Felipe en Ohio). Las del lado izquierdo de la ventana no podemos identificarlas con total seguridad ya que las inscripciones en que se leían sus nombres se han perdido pero podría tratarse de Pablo (foto 3, enlace 2) por la visible calva y Andrés, que parece sostener el palo de una cruz (enlace 3); no sucede así con el apóstol colocado a la derecha del vano (foto 4, enlaces 1/2) que viene identificado con su nombre: Bartolomé.