La construcción del edificio es de sillería dispuesta en hileras irregulares. El acceso al interior se realiza por la nave lateral del lado norte, salvando el desnivel del terreno con una escalera (foto 8). La puerta de acceso lleva un doble arco resaltado del muro (foto 9).

Los arcos formeros, que separan la nave lateral norte de la central, se apoyan sobre columnas rectangulares (fotos 10/11). En el lado sur observamos restos de pilares y de dos puertas (fotos 12/13).
El ábside del lado oeste es semicircular (foto 15) y originariamente constaba de dos pisos. Se conserva la parte inferior y quedan restos de la superior, espacio al que es posible subir sin dificultad después de haber sido condicionado a tal efecto (foto 14). Presenta bóveda de cascarón y un grueso arco presbiterial (fotos 16/17). En su interior se levanta una base de altar.
La utilización de este doble ábside puede tener su origen en la tradición carolingia de pequeñas capillas u oratorios privados, si bien en algunas iglesias prerrománicas su función es funeraria.