Poco nos queda del Colegio Apostólico que ocupaba el semicírculo absidal. De hecho, solo la mitad derecha permite reconocer con exactitud los apóstoles y demás santos en ella representados. Por encima del semicilindro, junto a uno de los ángeles portadores de los símbolos del Tetramorfos, se observa un serafín (enlace 1) que debía de tener tres pares de alas, dos de las cuales incorporarían muchos ojos. A su derecha, el ángel que bien podría ser Miguel o Gabriel (enlace 2).
Ya en el semicírculo inferior, podemos ver las túnicas y pies de San Bartolomé, con la mano derecha en posición de respeto, de otro apóstol y de San Ambrosio (enlace 3); el libro de cubierta dorada con pedrería que sujeta San Ambrosio y la parte superior de otro representante de la Iglesia, que parece ser San Agustín, con casulla verde claro y cabeza tonsurada (enlace 4 y foto inferior) y restos de pintura decorativa (enlaces 5/6).
