Presenta tres ábsides semicirculares con decoración lombarda en la absidiola del lado sur y el ábside central. Las arcuaciones ciegas de uno y otro se agrupan de dos en dos y apoyan en lesenas (foto 1). El paramento es de sillarejo tosco y se aprecia en el ábside central una reforma para elevar la altura del mismo que seguramente se llevó a cabo cuando se modificó la nave.

El ábside lateral meridional (foto 3) divide el paramento en cuatro calle separadas por columnas semicilíndricas cuyos capiteles se decoran con motivos vegetales. Bajo los arcos, unas ménsulas completan la decoración. En la parte central de la absidiola se aprecia una ventana de arco de medio punto que está tapiada. Las arcaduras del ábside central se separan con lesenas rectangulares. Tiene tres aperturas, dos de ellas abocinadas y compuestas de dovelas; la meridional es un poco más amplia debido a una modificación posterior que causó la rotura de una de las lesenas (fotos 4/5).
La absidiola septentrional (foto 6) no presenta simetría con la meridional debido a la irregularidad del terreno. Su decoración se basa en una cornisa ajedrezada sostenida por canecillos decorados con motivos geométricos y figurativos. En el centro, una ventana con arco de medio punto, actualmente tapiada, completa la estructura.