|
Simétricamente dispuesta a la anterior, la puerta norte (foto 3) es bastante parecida a la que acabamos de describir pero mucho más trabajada y de época quizás más temprana, de finales del siglo XII. Al igual que la de la fachada sur, se abre en cuerpo ligeramente avanzado al muro norte y ha sido restaurada a principios de esta centuria.

La forman tres arcos dovelados de medio punto (foto 4, enlace 1). El interior, que rodea el tímpano, tiene sus dovelas ajedrezadas, siendo lisas las de los otros dos. El guardapolvos es idéntico al de la puerta sur, con decoración de botones y ajedrezado, motivo que también aparece en el dintel, en el que destaca en posición central un crismón cuyas letras alfa y omega están invertidas. Los arcos apean sobre imposta lisa. Las columnas, dos en ambos lados (enlaces 3/4), son de fustes lisos (la de la derecha es la única de fuste monolítico) que rematan en capiteles decorados como sigue: el exterior izquierdo lleva dos cintas formando entrelazo en su lado izquierdo (enlaces 9), e incisiones con motivos geométricos en el lado derecho (enlace 10); el interior de ese mismo lado (enlaces 11/12) representa una lucha entre animales fantásticos. En el lado derecho, el capitel interior repite los motivos lineales vistos en el exterior izquierdo (enlaces 14/15) y el exterior dos cintas entrelazadas (enlaces 16 a 20).
Sin lugar a dudas, el elemento más destacable de esta portada es el tímpano. Una primera duda nos asalta al contemplar el tímpano de la puerta norte: ¿se trata de una representación de Cristo en Majestad o de la Virgen María? Algunos autores defienden este último parecer. Pero sea uno u otro, de lo que no hay duda es de que a esa figura central (enlaces 1 a 5) la rodean los cuatro símbolos de los evangelistas: San Lucas (enlace 7), San Juan (enlace 6), San Mateo (enlaces 8 a 10) y San Marcos (enlace 11). Todos dirigen la mirada hacia Cristo, salvo Mateo, que le señala con su mano derecha.

La figura de Cristo no está inscrita en la mandorla y está sentada sobre un escabel. Bendice con su mano derecha (enlace 3) y en la izquierda sostiene un pergamino enrollado. A los lados del rostro de Cristo (enlace 1) dos pequeñas cabezas representan el sol y la luna.
|