En el lado este de la cornisa (enlace 1), junto al capitel de la semicolumna (enlace 2), los canes sobre los que apoya aquella son los que siguen: un león acostado con una bola entre sus patas delanteras (enlaces 3/4); una representación de Sansón desquijarando al león (enlaces 5 a 7); un can vegetal muy deteriorado al que sigue otro con ocho rollos horizontales superpuestos (enlace 8); y en el extremo derecho una cabeza humana (enlace 9).
El arco de la ventana, con el guardapolvos de billetes (enlace 11), se compone de dos arquivoltas, lisa la exterior y de grueso baquetón la interior. Esta última apoya sobre los cimacios lisos de dos capiteles: el de la izquierda se trabaja con palmetas inscritas en círculos y el motivo de la Madre Tierra (enlaces 16/17), mientras que el de la derecha (enlace 12 y foto inferior) con ocho pelícanos que, en la simbología románica, representan a Jesucristo ya que desde antiguo se creía que estas aves alimentaban a sus crías con su propia sangre.

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