En la calle central del ábside (foto 8), son cuatro los canecillos que sostienen la cornisa (enlace 1): un rostro o máscara (enlaces 2/3); una mujer desnuda (enlaces 4/5/6); un personaje bastante deteriorado (enlace 7) y un can de nacela.
La ventana presenta un marco con bocel de cordoncillo y una saetera de derrame interior (enlaces 9/10). Está situada en el centro de la calle y es la única ventana del ábside. |