La calle central (foto 9) es la más interesante del semicírculo absidal y la más completa pues conserva la ventana axial. Antes, sin embargo, de detenernos en esta última, continuemos con los canes que soportan la cornisa. Por encima del estribo que separa los paños se colocó un can decorado con una cabeza de carnero. Ya en la calle central, el siguiente canecillo luce un animal que vuelve su rugiente rostro hacia el observador (enlace 2); el de la derecha (enlace 3) lo ocupa un tonel; a este siguen cuatro canes con sendas cabezas de animal de difícil identificación (enlaces 4 a 10) pero que parecen incluir dos perros o lobos (enlaces 4 a 8) y quizá un oso (enlace 9).
La ventana (enlace 11) se remata con arco doblado de medio punto y grueso baquetón (enlace 12) con chambrana de tres filas de billetes. El arco apea sobre dos columnas acodilladas (enlaces 13/16) con capiteles cuyas cestas vienen ocupadas por sendos pares de animales afrontados, quizás leones (enlaces 14/15 para el capitel izquierdo y 17/18 para el derecho), cuya ejecución no se detiene mucho en los detalles. |